miércoles, 23 de septiembre de 2015

Nadie

Que equivocado estaba el mundo cuando decía que nos olvidariamos en seguida. Nos hicieron creer  que contando estrellas dejaríamos de contar los  días. "Dentro de unos días ni te acordarás de esta movida", me repetían tendría que haberles dicho  que ese último beso de despedida fue necesario para curarme cada herida. Tendría que contarles como aprendí a bailar y  pisar asfalto mientras mi corazón se rendía.  ¡Y como extraño tus labios ahora! Lo extraño todo. Todo tan perfecto y a la vez tan raro. Estoy pasando  página y muy pronto venderé el libro a algún pobre desdichado que necesite de mis desgracias para sentirse más valioso.  Sólo te pido una última cosa; No le dobles  la esquina.  Nadie quiere un libro estropeado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario